«Vos sos el único que puede apostarle a tus sueños».

No recuerdo qué motivó a nuestras dos hijas mayores a participar, en los años 2004 y 2006, en el Foro Internacional de Emprendedores -FIE. Lo que sí recuerdo es que las dos disfrutaron mucho  las conferencias, actividades, juegos y fiestas en las que participaron. Y eso sin contar los buenos amigos que hicieron y con los que todavía mantienen contacto.

Sin embargo, fue a partir del 2016 que supe que el FIE es mucho más que un campamento juvenil. Ese año, nuestro hijo pequeño participó en el evento y regresó tan entusiasmado que no dudó en aceptar la invitación que le hicieron para formar parte del  staff  (este será su tercer año). Como me ha dicho en varias ocasiones,  trabajar en el grupo organizador es una forma de devolverle al FIE todo lo bueno que ha recibido de él.

El Foro Internacional de Emprendedores forma parte de Junior Achievement, una organización mundial que motiva a los jóvenes a desarrollar y potencializar su espíritu emprendedor, sin olvidarse que la diversión y las relaciones humanas son parte de la vida diaria.

El primer FIE Guate fue realizado en 1999, después de que Luis Pedro Cabarrús, mejor conocido como Lupeca,  participó en el de México con un grupo de amigos. Los jóvenes regresaron tan motivados que decidieron replicar el evento aquí, en su país. Lupeca fue el  primer director general del FIE Guate. Tenía veinticinco años. Los dos años siguientes fue su hermano menor, Rodrigo, quien se encargó de llevar la batuta. Cada año, este foro es planificado, organizado y coordinado por jóvenes que, generosamente, donan su tiempo, su esfuerzo, su creatividad y su talento a una actividad que reúne a casi 300 jóvenes de distintos países de Latinoamérica cuyas edades oscilan entre los dieciséis y los veinticuatro años de edad.

Es sorprendente saber que el staff trabaja sin cobrar un solo centavo ni escatimar esfuerzos.

La logística del evento es una red que no deja ningún cabo suelto. Desde el mes de marzo, el staff se encarga de contactar conferencistas nacionales y extranjeros, coordinar el hospedaje y las comidas de los participantes e idear juegos y actividades que combinan emprendimiento, esfuerzo y diversión.

El trabajo que realizan es intenso, exigente y agotador. Para no desatender sus estudios o su trabajo, se reúnen por las noches y los fines de semana.

El FIE Guate tiene una característica que lo distingue de los otros países: los participantes no son guiados por adultos que les llevan ventaja en la vida. El staff está formado por jóvenes de su edad que les muestran, con un mensaje claro y contundente, que la excelencia puede ser una meta si, para alcanzarla, se está dispuesto a dejar la piel en ello o, como dicen los patojos: a sudar la camiseta.

En el 2018, la edad promedio del staff  fue de veintiún años.

El año pasado, a mi esposo y a mí nos invitaron a presenciar la bienvenida e inauguración del evento. Durante dos días, fuimos partícipes de lo que significa vivir el FIE. Sin embargo, lo que más llamó nuestra atención fue observar el trabajo que realiza el staff. Ver a todos esos patojos ir de un lado a otro con la agilidad envidiable de la juventud, escucharlos comunicarse entre ellos a través de los dispositivos que llevaban permanentemente en la oreja para que todo funcionara con la exactitud de un reloj suizo, fue motivo suficiente para que nos sintiéramos orgullosos de todos y cada uno. Y si a eso sumamos el hecho de que a pesar del estrés, el cansancio y la falta de sueño nunca los vimos perder la sonrisa ni  las ganas de hacerlo bien, el sentimiento se multiplicó.

El tema del FIE Guate 2019 es ¿Cuál es tu historia?

Este año, la actividad se llevará a cabo del 1 al 6 de diciembre en el IRTRA de Retalhuleu. El staff ya está trabajando para que los participantes vivan una experiencia que recordarán y valorarán el resto de su vida. Y es que el FIE  anima a los jóvenes a ser mejores personas, a ir más allá de lo que se espera de ellos, a dar esa milla extra que se requiere para alcanzar el éxito. Y cuando eso sucede, cuando el motor se pone en marcha, nuestro país y nuestra gente resultan ser los grandes ganadores.

Patricia Fernández

Agosto, 2019

Categorías: Vida diaria

Patricia Fernández

Nací en Guatemala en 1962, en una casa llena de libros. No recuerdo mi niñez sin historias, historias que mi madre nos leía y mi padre se inventaba. Las que más me gustaban y me gustan son las que hablan de la vida diaria y de las personas a las que llamamos normales, esas que consiguen que la cotidianidad se convierta en algo maravilloso. Empecé a escribir en el año 2010, empujada por la curiosidad y la inquietud por saber de dónde salían las historias que me contaban los libros. Fui alumna de varios talleres de escritura creativa aquí, en Guatemala, y luego estudié técnicas narrativas en la Escuela de Escritores de Madrid, España. He publicado varios cuentos cortos en distintos medios y, actualmente, tengo este blog para hablar de lo que me apasiona: la insólita cotidianidad.

4 commentarios

Silvia Casellas · septiembre 13, 2019 a las 12:30 pm

Me encanta tu artículo! Mis hijos participaron en el FIE y definitivamente es una experiencia muy recomendable para los patojos. Es una actividad dirigida y creada por jóvenes para jóvenes. Hay que motivarlos a participar!

    Patricia Fernández · septiembre 13, 2019 a las 1:06 pm

    Así es, Silvia. Es una experiencia única y enriquecedora que les puede resultar de mucho provecho en su vida. Un abrazo.

Gonzalo · septiembre 16, 2019 a las 10:12 pm

Que buen evento. Por un lado motivan a jóvenes a realizar sueños y proyectos, y por otro, involucran también a etos chicos a que colabores e impulsen a los participantes a realizarse en la búsqueda de sus metas.

    Patricia Fernández · septiembre 18, 2019 a las 2:24 pm

    Lo mejor del «staff» es que está formado por jóvenes que ya participaron y eso motiva a los que lo hacen por primera vez. Gracias por comentar.

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